Un paseo por la música de la ciudad

Un paseo por la música de la ciudad

“¿Qué música se escucha en La Rioja?” Si a mí me preguntan qué música escucho, por lo general contesto lo mismo que contestarías vos: “No sé, de todo”. Porque, sinceramente, es una pregunta difícil de contestar, en especial si uno se pone a pensar en los detalles del “Depende” que todos decimos a continuación. Depende de tu estado de ánimo, de tus ganas de bailar, de qué tan triste estés o de qué DJ esté tocando.

Escribe Germán Gordillo - PUENTE ALADO


Si es tan difícil contestar qué música te gusta escuchar, imagínate cómo será contestar qué se escucha en La Rioja. Ahí fue que se despertó mi curiosidad y me quedé pensando una respuesta. Porque cuando hago memoria y recuerdo la música que escucha mi gente cercana, colegas músicos o lxs desconocidos, hay de todo. Y lo mejor es que también depende. Me propuse salir de paseo con ese interrogante, y subirme a la moto para explorar qué música se escuchaba por la calle.

El objetivo fue simple: explorar las calles de la ciudad en plena tarde y documentar qué se escucha en la calle. Ese día, en particular, era Jueves 29 de Marzo, o Jueves Santo, como dice la tradición. Llevé como herramientas mi celular, para grabar muestras de música y consultar autores, una mochila con papel para escribir, y agua, porque hacía calor y había que hidratarse. *No te olvides de tomar agua*. Sobre el recorrido: Dios proveerá, por lo pronto solo saldría de casa hacia donde me llevaran mis oídos.

Aceleré la moto en dirección a zona Este, con destino al hospital Vera Barros para probar qué se escuchaba en el camino. Eran las 7 de la tarde, pasé por el frente de Racimo, un club de vinos que organiza peñas íntimas, y donde siempre se escuchan coplas de nuestros autores, aunque no fue este el caso. Me detuve cerca del triángulo para ver si escuchaba algo pero solo había ruido de autos, y algunas personas que se ejercitaban con auriculares. ¿Qué música escuchará la gente para salir a trotar?

Siguiendo con el paseo, pude escuchar un surtido de canciones cachengue para bailar, una versión de “Havana” hecha reggaetón y más adelante un tema del maestro Antonio Ríos, “Miéntele”, que sonaba en la vereda de un viejo almacén. Para este entonces yo ya tenía ganas de bailar, asi que hice una parada en la feria de la plaza Facundo Quiroga, donde el parlantito USB de un puesto de regionales me invitó a bailar con unos conocidos que justo estaban de visita. Me pareció curioso ver que con tanta música para bailar en las calles nadie estuviera bailando, porque, después de todo, para eso está la música, ¿no?

Después de cuartetear un poco me subí a mi moto y seguí camino. En un principio mis planes eran pasar por el centro para escuchar desde ahí, pero preferí tomar un desvío hacia la zona Sur dada la cantidad de bocinazos que se escuchaban desde la plaza. Esto me hizo reflexionar mucho sobre el hecho de que, posiblemente, lo que más se esté escuchando en La Rioja sea el ruido de los autos. Si esta premisa fuera cierta, tendría mucho sentido que exista gente que lo tome como fuente de inspiración y componga canciones como “El Taxi” (que por cierto, no pude evitar escuchar a todo volumen de un auto con luces de neón que pasaba por la avenida).

Me detuve en un kiosco sobre Av. Angelelli para preguntar qué música estaba escuchando. Me encontré con “Celebration”, y con uno de Usher del año 2000, que sonaban en un tele en que “sin querer” el zapping había aterrizado en MTV, que hace poco volvió a pasar música (principalmente de Lali). En otro semáforo pude escuchar otro estéreo que sonaba tímido en un local de comidas. Sonaba “Llora, me llama” del Grupo Play, según compartió una moza muy amable que me miraba con desconfianza por andar preguntando cosas raras a esas horas.

Ya estaba cerca de la terminal y del hombre de la lanza cuando me pregunté por La Rioja, porque con tantos artistas que tenemos (y artistas muy buenos) lo que se escuchaba en las calles siempre terminó siendo de afuera: artistas nacionales, latinoamericanos, cordobeses, pero poco y nada de la tierra riojana. Tema aparte si habláramos de música en otro idioma, que por cierto, hay un buen número de melómanos que la escuchan, muchos de ellos seguidores de la movida del rock o de la música electrónica, géneros que humildemente han estado pisando fuerte en la provincia.

Casualmente, mi última parada en este paseo fue en la casa de unos amigos de zona Sur que me convidaron un vaso de agua antes de volver. En esta visita me encontré con un viejo amigo que me llevó 12 años en el pasado, con el recuerdo de una canción de Red Hot Chili Peppers que canté junto a mis amigos de Absence. Ese fue mi segundo recital sobre el escenario, y entonces había mucha gente escuchando, unas 20 o 30 personas. En aquellas épocas ya existía un círculo de rock muy rico que había juntado gente de todas las edades desde hacía más de dos décadas y que todavía hoy siguen fieles al rock, porque, según cuentan él y otros amigos veteranos, en La Rioja no había nada para hacer, y la mejor salida era cuando alguien organizaba un reci de bandas.

Hoy en día tenemos una pequeña multitud de espacios de música en vivo que abren sus puertas para que disfrutemos de la enorme cantidad de músicos que se desempeñan en casi todos los géneros: Cuarteto, cumbia, merengue, salsa, reggae, melódico, pop, tango, rap, trap, blues, jazz, y lo que se te ocurra escuchar en materia de folklore, rock y música electrónica.

Creo con mucha fuerza que La Rioja ha crecido porque nosotros la hicimos crecer, cada uno con nuestro pequeño aporte desde los gustos personales, y más allá de que sea relevante “lo que escuche la mayoría” o que la música que se propone en los medios es de cualquier rincón menos del nuestro. Ya que tenemos tanto para darle al oído y al alma desde el corazón riojano, ¿por qué no aprovecharlo?

Me tomó más de 15 minutos volver al punto de partida en zona Norte desde la terminal de ómnibus. Eran las 10:30 de la noche, y en todo ese tiempo no escuché ni un solo indicio de música, solo autos. Cuando llegué a casa me senté en el patio a reflexionar sobre lo expuesto, y escuché de fondo un grupo de gente que cantaba a gritos una canción de karaoke. Irónicamente encontré ahí la mejor respuesta a la pregunta disparadora: Cada cual escucha lo que siente ganas de escuchar. Como esa gente, que sentía el deseo de gritar una canción y hacerse escuchar. A lo mejor la gente escucha música que te ponga a bailar para aliviar las penas, o a lo mejor la gente no sabe lo que quiere escuchar, y escucha lo que hay, lo que propone alguien más desde algún medio masivo.

Personalmente, creo que cada persona en La Rioja debería preguntárselo y reflexionar al respecto: ¿Qué música escuchas?

La Rioja, 07 de abril de 2018

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